Thursday, July 20, 2006

Senador Josep Andreu Abelló (1906-1993) y el político periodista Joaquim Ventalló (1899-1996) reivindicaron el patrimonio barcelonés en 1979


El Ayuntamiento ha de recuperar la Torre del Pabellón de Suecia de 1929 y el Ministerio de Defensa restaurar la Torre del Pabellón de Suecia en Montjuïc.

Recién restaurada la democracia en España 1979 varios políticos de la época que habiendo estado en el exilio reivindicaron las colonias de alta montaña. Políticos como Joaquim Ventalló quien fuese concejal del primer Ayuntamiento de Barcelona de la Republica y teniente de alcalde de cultura, o el senador por Barcelona Josep Andreu Abelló, quien el 20 de noviembre de 1979 haciendo uso de su derecho a la formulación de preguntas a la Mesa del Senado, al amparo del articulo 129-2 del reglamento de la Cámara Alta, había expuesto que el Ayuntamiento de Barcelona había creado en la ciudad de Berga una colonia de montaña para acoger trescientas niñas barcelonesas con motivo de haberle sido hecha por el Gobierno y el Rey de Suecia la donación de su pabellón y la torre de la exposición Internacional de 1929 “exclusivamente destinado a la obra de las colonias escolares” cuya inauguración tuvo lugar, el 18 de junio de 1933 y presto un gran servicio a las niñas escolares de Barcelona, hasta que el 29 de enero de 1939 el Ejército convirtió el recinto escolar en cuartel, con grave perjuicio para la cultura. El senador Josep Andreu Abelló añadía: “se pregunta: ¿ Cuándo va a devolver el Ministerio de Defensa, el edificio mencionado para que el Ayuntamiento de Barcelona pueda reemprender la obra cultural que tanto beneficiaba a las niñas asistentes y adornaba de singular prestigio a la Corporación Municipal de Barcelona? Y ¿Serán por cuenta del Ministerio de Defensa los gastos y obra para acondicionar el recinto a sus primitivos fines?
La respuesta que le fue dada al Senador Andreu Abelló en 1979 por la Presidencia del Gobierno bajo el membrete “Relaciones con las Cortes” trasladándole la contestación puesta a la firma del ministro de Defensa por los funcionarios de la Administración empieza diciendo: “ En la ciudad de Berga, efectivamente el Ejército de Tierra tiene unas instalaciones militares que vienen siendo ocupadas por el Batallón de Cazadores de Montaña Barcelona 63, en posesión quieta y pacifica, sobre unos terrenos cuya titularidad registrada al ejército pertenece... Según escritura de 21 de junio de 1924” y añade que según dicha escritura “El Ejército ordenó la redacción de un proyecto de acuartelamiento, cuya construcción no llegó entonces a iniciarse, muy probablemente por motivos económicos. Por Real Orden de la Dirección General de Instrucción y Administración de 23 de octubre de 1929 la finca citada fue cedida en usufructo a la Delegación de Hacienda de Barcelona, según Acta de entrega y recepción formalizada el 3 de enero de 1930”.

O sea que a partir de enero de 1930 estos terrenos que el Ejército poseía desde junio de 1924 la tenia en usufructo la Delegación de Hacienda de Barcelona, y cuando el 2 de enero de 1932 para poder crear el Ayuntamiento barcelonés la colonia escolar de alta montaña en ellos, con ocasión de la donación de su Pabellón y la Torre efectuada en nombre de su Gobierno y Rey por el comisario general de Suecia en la Exposición Internacional de Barcelona Albert Wingvist, los Alcaldes de Barcelona y de Berga, Jaume Aguadá y Josep Maria Badia, respectivamente, firman la escritura de cesión de estos terrenos 35.500 metros cuadrados que el Ayuntamiento de Berga cede al de Barcelona, ni la Delegación de Hacienda barcelonesa, ni el Ministerio de la Guerra de la Época protestan y dicen esta boca es mía.

Entonces el Ayuntamiento de Barcelona construye su Escuela para trescientas niñas con un prosupuesto de 617.475 pesetas de 1932 cuyas obras empiezan el 14 de agosto de dicho año, y ella se inaugura el 18 de junio de 1933. Y en el Pabellón donado por Suecia es colocada la bandera de Suecia a la demanda del Vicecónsul Sr. Gustaf Emil Beckman que en el acto de la inauguración pronuncio su discurso en catalán y la banda municipal barcelonesa bajo la dirección del maestro Lamote de Grignon. Ejecuta los himnos nacionales de Suecia y de España.

Todo ello es ignorado por los redactores a la respuesta dada a la demanda del Senador Andreu Abelló que le ponen a la firma del ministro de Defensa lo siguiente: “Es, por aquellos años, con ocasión de la Exposición de Barcelona inaugurada el 14 de mayo de 1929, la representación de Suecia construyó un Pabellón de madera, y al clausurarse la Exposición, parece ser que fue donado al Ayuntamiento de Barcelona que lo envió a Berga. Este Pabellón de madera con el tiempo se fue deteriorando hasta que, aproximadamente en el año 1964, su lamentable estado dio origen a que se procediera a su demolición”.
“Parece ser” pues, que el Ayuntamiento de Barcelona “lo envió” a Berga. Y claro, cuando la ocupación de la ciudad de Berga por las Tropas Moras de Regulares al mando del Teniente Coronel Don. Pérez Viñeta, la Torre de Suecia fue quemada ni bien las tropas ocuparon el predio su madera utilizada para paliar el crudo invierno de los oficiales, el Pabellón con sus ocho clases donde recibían las 300 niñas barcelonesas su enseñanza y el aula, “fue destinado según la versión del Ejército a cuadra de caballos y naturalmente la madera con las haces de las caballerías se pudrió a lo largo de los años”
En mi escrito dirigido al ex ministro José Bono, fechado el 6 de marzo de 2006 describo muy detalladamente la función del Pabellón, desde 1933 hasta 1962 espléndida construcción de madera y su utilidad entre otros de logística que presto al Ejército hasta el día de su demolición.

Complicaciones administrativas
“En el año 1948, el 2 de julio se otorgó en la ciudad de Berga un documento entre representantes de la Delegación de Hacienda de Barcelona y el ejército mediante el que se formalizó la reversión de la posesión del inmueble en favor del Ministerio del Ejército cesando la Hacienda en el usufructo de la finca primeramente antes descrita”.
Esto ya es mucho más grave. En estos terrenos que se dice pertenecientes al Ejército desde 1924 y que los había cedido en usufructo a la Delegación de Hacienda no tenía ningún INMUEBLE. El inmueble, la escuela, y el pabellón de Suecia, lo había construido a su coste en 1932 –33 el Ayuntamiento de Barcelona, y era y es parte de su patrimonio municipal. Pero de este inmueble, de la Escuela y su equipamiento apropiada para ser utilizadas como cuartel desde 1939, de su devolución no se dijo nada, como tampoco se dice nada de las obras de arte cuadros y esculturas, una reproducción en escala de Victoria de Samotracia en madera o la escultura ubicada al frente del pabellón de Apel les FENOSA. Lo que sí sabemos fue a donde fue a parar los libros de la biblioteca de estas escuelas, libros en castellano censurados por los nacionales, en francés, ingles, sueco y catalán fueron cargados en camiones militares llevados al pueblo español de Montjuïc en 1939 para ser vendido como papel viejo a siete céntimos el kilo.

La respuesta negativa dada al Senador Andreu Abelló, que pedía en 1979 la devolución del edificio-Escuela y el Pabellón de Suecia, que levanto, a su coste, el Ayuntamiento de Barcelona expresamente para las niñas escolares, que de hecho de haber sido convertido en cuartel representa que en cincuenta y cuatro años (1939 – 1993) no pudieron beneficiarse de ella cerca de dieciséis mil doscientas alumnas. Los alcaldes que firmaron la cesión de los terrenos de Berga para escuela y su aceptación por parte del Ayuntamiento de Barcelona, desgraciadamente no pueden aportar su testimonio. El de Berga José Maria Badia, a la entrada de los “nacionales” fue detenido pasado por un concejo de guerra y fusilado en Montjuïc por “rojo” El de Barcelona Jaume Aguadé Miró, murió en el exilio de Méjico en 1943. Todos los concejales de Barcelona que fueron testimonio de aquella cesión legal de terrenos, han fallecido, la mayoría en el exilio, el director de la colonia permanente del Ayuntamiento de Barcelona, una semana después de recibir el escrito del Ejército del Este Comandancia Militar es fusilado en Montjuïc. Cito el escrito: “ Por necesidades urgentes del servicio ha tenido a bien ordenar sea habilitado para hospital militar el Pabellón de Suecia, que forma parte del Grupo Escolar Permanente del Ayuntamiento de Barcelona, y en virtud de órdenes telegráficas del jefe de este Ejército, el cual se halla deshabitado. Berga a 16 de enero de 1939 Comandante Militar el Segundo Jefe, Firma y acompaña sello” los únicos testimonios que en la actualidad contamos son, con las personas que prestaron el servicio militar en Berga, durante los años cincuenta y comienzos de los sesenta y ninguno de estos señores que recuerde vio entrar ni caballo o el famoso Burro catalán al pabellón de Suecia.

En los libros de actas de los dos Ayuntamientos han de constar las cosas como se desarrollaron, que en aquella época, la Administración por parte de la Delegación de Hacienda de Barcelona, y el Ministro de Guerra de entonces, desvirtuaron los hechos.

Denuncio estos hechos para que se sepa la verdad, pero ante la contestación de negativa de 1979 dado por el Ministerio de Defensa al Senador Andreu Abelló, (1906 – 1993) cuyos términos esenciales y sorprendentes he trascrito, como lo hizo en su día Joaquim Ventalló, (1899 – 1996) escritos en La Vanguardia, este Gestor Comunitario Jairo Narváez a tomado el relevo de la petición de Senador Josep Andreu Abelló, 27 años después. En aquellos meses de la nueva democracia parece que todavía no había madurado en la conciencia de muchos funcionarios y políticos que continuaron ocupando sus puestos los mismos que durante la dictadura.

Han pasado 27 años de esta nueva democracia, tiempo suficiente para reflexionar sobre lo que verdaderamente ocurrió con el Pabellón y la Torre de Suecia patrimonio de los barceloneses y todos los españoles.
Los amigos /as de la Torre de Suecia y la colonia Sueca en Barcelona, reivindicamos sea restituido la Torre del pabellón de Suecia de 1929 en Montjuïc, devolución por parte del Ministerio de Defensa, pura y simple sin más.

Jairo NarváezCoordinador de la Petición Ciudadana
Gestor Comunitario
Barcelona 10 de julio de 2006
barcelona@jaironarvaez.com

Thursday, July 13, 2006

Olof Palme 1976, Ejemplo de Democracia y Solidaridad


Un Ejemplo de Democracia y Solidaridad

El ejemplo, de democracia y solidaridad del ministro Olof Palme en 1976 Estocolmo. La social democracia sueca, su partido se enfrento a ese giro ideológico hacia la auto determinación y el derecho de libertad, del pueblo Español. Han pasado 27 años de la nueva democracia y la colonia de Suecia en Barcelona con los amigos/as de la torre, reivindican la restauración de la Torre de Suecia de 1929 en Montjuïc, patrimonio cultural donado por el estado sueco en 1930, al Ayuntamiento de Barcelona.

“En Defensa del Patrimonio Cultural de Barcelona Torre de Suecia de 1929 en Montjuïc”
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Olof Palme en una fotografía que dio la vuelta al mundo: haciendo recolecta por la liberación de los Españoles.
barcelona@jaironarvaez.com