Wednesday, February 15, 2006

Montujïc Recuperará la Torre del Pabellon Sueco de la Expo del 29

El Periódico

La Montaña Olímpica El plan de usos


La obra original, de madera, fue llevada a Berga tras la muestra y destruida en los 60
La réplica estará junto al futuro Museu Olímpic, muy cerca de ubicación inicial

ALBERT OLLÉSBARCELONA
La montaña de Montjuïc vol­verá a albergar la Torre de Suecia, un monumento de _ madera construido en 1929 motivo de la Exposición Internacional de Barcelona y desmontado tras el certamen, según confirmaron ayer fuentes municipales. Una réplica de la singular obra, ubicada originalmente en los alrededores del Estadio Olímpico, detrás del Palau Nacional, será erigida junto al futuro museo Olímpico, muy cerca de la primera ubicación.
La iniciativa parte de una pro-puesta de la colonia sueca residente a ciudad que. tras diversos con­tactos con el ayuntamiento, ha fraguado en el compromiso municipal de incluir su restauración en el nuevo plan Director de la Montaña de Montjuïc, que está elaborando Barcelona de Serveis Municipals (BSM). técnicos de esta empresa pública y del área de urbanismo se reunieron ayer para estudiar la financiación de la obra a través de acuerdos con empresas, qué uso se le dará y qué punto se coloca ante la imposibilidad de erigirla en su antiguo emplazamiento, ocupado tras la remodelación del Estadi Olimpic.
Fuentes de BSM avanzaron a este diario que la opción decidida inicialmente es la de desplazar la torre al otro lado del estadio, en un espacio ubicado frente al nuevo Museu Olímpic, que se inaugurará en el 2007 entre el paseo Olimpic y la ave­nida del Estadi.
La reunión de ayer coincidió con una pregunta formulada al respecto por el grupo municipal de CiU en la comisión de cultura del ayunta­miento, en la que el concejal socialista Ferran Mascarell confirmó las negociaciones.

La torre, piramidal, de base trian­gular y hecha con madera, estaba re­matada por tres anillos y tenía tres coronas en sus costados, en repre­sentación del escudo de Suecia. La obra estaba ubicada junto al pabe­llón del país nórdico, uno de los más grandes de la exposición, estaba di­señada por el arquitecto Peder Clason y construida -también en made­ra- en forma de caja de cerillas. Am­bos elementos fueron donados a la ciudad por el gobierno escandinavo, pero no se quedaron en Barcelona.
INSTALACIÓN ESCOLAR / POCO después de la exposición se desmontaron y se reconstruyeron en la población de Berga, donde el pabellón albergó una escuela hasta la guerra civil. El conjunto fue derruido a principios de la década de los 60.
La Torre de Suecia seguirá así los pasos del pabellón alemán de la ex­posición de 1929, obra del célebre arquitecto Ludwig Mies van der Ro­ñe, desmontado tras la muestra bar­celonesa y reconstruido en 1986 por iniciativa municipal.
La Asociación de Amigos de la Torre de Suecia de Barcelona, promotora de la idea, propone instalar en el edificio un centro de encuentro de los suecos residentes en la ciudad y de intercambio cultural.
Este proyecto se suma al de recuperar otro monumento erigido en Montjuïc, en 1919, las Quatre Columnas de Puig i Cadafalch, que fue destruido durante la dictadura de Primo de Rivera. La réplica de esta obra será incluida en el plan de usos de la montaña, aunque aún carece de emplazamiento decidido.

La Iniciativa (Fotografía)
Fotografía aérea de la exposición Internacional de 1929
Futuro emplazamiento de la Torre Reconstrucción de la Torre.


Miércoles 15 de febrero se 2006 Cosas de la Vida GRAN BARCELONA paginas 47 y 48 El Periódico (en Castellano)
barcelona@jaironarvaez.com
Jairo Narvaez 

Sunday, February 05, 2006

Acuarela de Peder Clason Torre de Suecia
Benvingut - Välkommen
.
Amics de la Torre per a la Pau i la Cooperaciò
Montjuïc
Funcionalismo - Sueco

Jordi Pujol


Barcelona, 19 de enero de 2006


Sr. Jairo Narváez
Gestor Comunitario
Town Twinning
Apartat de Correus 5507
08080 BARCELONA


Distinguido Señor,

En primero lugar, le quiero pedir que me disculpe por haber tardado en contestar su carta presentada el pasado día 14 de noviembre sobre la petición ciudadana de recuperar la Torre de Suecia de la Exposición de Barcelona de 1929.

En este sentido, estoy al corriente que recientemente han sido recibidos por el Hble. Sr. Xavier Trias, y soy conocedor de la carta de apoyo que el 19 de diciembre en Trias le envió al Alcalde Joan Clos.

Por mi parte, y tal y como ya le hizo saber la Sra. Carme Alcoriza, el día 23 de diciembre le hice llegar a la Vicecónsul de Suecia en Barcelona, la Sra. Weijnitz, un correo electrónico con relación a esta torre de la Exposición Universal de 1929.

Y por último, no me queda más que reiterar que cuentan con todo mi apoyo, deseando y confiando que su petición sobre la Torre de Suecia será atendida como se merece. En todo caso, los esfuerzos del Sr. Trias y el mío van por este camino.

Cordialmente,
.
Firma Jordi Pujol
barcelona@jaironarvaez.com

En Nombre de Todos los Amigos/as de la Torre de Suecia

Quiero dar una orientación de reflexión solidaria a la “Petición Ciudadana” presentada el 20 de 0ctubre de 2005 al Ayuntamiento de Barcelona Consejo Municipal

La Propuesta de Petición Ciudadana parte de la reivindicación de un patrimonio cultural, por ello se le denomina “En Defensa del Patrimonio Cultural de Barcelona Torre de Suecia de 1929 Montjuïc”.
Memoria histórica:
Suecia tiene una historia que contar en la ciudad Condal. Según la investigación de los documentos del Archivo Nacional de Suecia en la ciudad de Estocolmo desde 1923 hasta 1931, documentos debidamente clasificados. El 31 de diciembre de 1923, la delegación de España en Estocolmo invita a la Exposición Internacional de Industrias Eléctricas que se inauguraría en Barcelona el 12 de octubre de 1926 hasta el 1 julio de 1927.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Suecia, Le Barón E. Marks von Würtemberg, remitió la invitación a la Dirección Nacional de Comercio y al Real Comité Consultivo de Asuntos Exteriores de Suecia, el 8 de enero de 1924, después de pasar por varios tramites e informes como el de la Academia de Ciencias e Ingeniería. El Consejo de Comercio Exterior de Suecia remite el informe a favor de participar en la Exposición Internacional Industrias Eléctrica que se llevará a cabo en la ciudad de Barcelona del 12 de octubre de 1926 al 1 de Julio de 1927. El 29 de septiembre de 1924 el ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia da respuesta a la invitación entregada en Estocolmo el 31 de diciembre de 1923 al Ministro de Asuntos Exteriores en Madrid.

Con toda probabilidad Suecia fue uno de los primeros países en contestar la invitación (nueve meses después).

Pero ¿por qué en Barcelona? Pues no por casualidad. El impulso de la Mancomunidad, creada por Enric Prat de la Riba en 1914 y en aquel momento presidida por el Doctor en Ciencias Físicas, Matemáticas y afamado arquitecto Josep Puig i Cadafalch, había traspasado fronteras. La idea propuesta por Puig i Cadafalch encontró un magnífico valedor en la persona de Francesc d’Assís Mas, uno de los dirigentes de la institución empresarial Fomento del Trabajo Nacional.

La Academia de Ciencias e Ingeniería de Suecia seguía muy de cerca los cursos Monográficos de altos Estudios y de Intercambio, dirigidos por Rafael de Campalans, ingeniero y pedagogo y director de la Escola del Treball de Barcelona y la visita del premio Nóbel de Física de 1921 Albert Einstein a Barcelona en febrero de 1923, acontecimiento para la ciudad de Barcelona, no sólo desde el punto de vista científico cultural, sino también desde el ideológico, el urbanístico y el arquitectónico, se gestaban cambios importantes en la Ciudad Condal, su onda expansiva irradió a las tierras anglosajonas y escandinavas.

Madrid 6 de noviembre de 1924. La delegación de Suecia recibe el comunicado debido a la situación política (dictadura del general Primo de Rivera) aplazan la llamada Exposición Internacional de Industrias Eléctricas y probablemente se llevará a cabo entre 1928 – 1929. Todo el comité de la exposición ha sido destituido de sus cargos, el 31 de octubre de 1924 se nombra un nuevo comité ejecutivo y un nuevo plan de exposición será presentado en un par de meses.

Lo que sí supo Suecia es que el impulso intelectual de la Mancomunidad se frenó en seco, apenas unos meses después de la dictadura del general Primo de Rivera. Ya lo dijo el mismo Einstein: “hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana”.
Delegación de Suecia, Madrid 12 de febrero de 1926. Informa al ministro sueco el Cónsul de Suecia en Barcelona Sr. Magnus Nordbeck, que los trabajos de la zona de exposición están parados desde hace más de un año, el Cónsul interesado por la situación espera ser recibido por el Sr. Alcalde de Barcelona y poder obtener información de la situación, firma, ministro de Suecia en España Sr. Ivan Danielsson.

El ministro de Suecia en Madrid informa al Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia el 22 de junio de 1926, según la Gaceta de Madrid del 8 de junio de 1926, la nueva intervención del gobierno español hecha pública por decreto del gobierno designa reunir las exposiciones de Sevilla y Barcelona bajo la supervisión de la “Exposición General Española” y se crea un “consejo de enlace” pero con diferentes consejos directivos. La exposición de Barcelona se denominará “Exposición Internacional de Barcelona”. La exposición de Sevilla acogerá a los países Ibero Americanos y abrirá sus puertas el 12 de octubre de 1928 y la de Barcelona el 1 de abril de 1929.

La Delegación de España en Estocolmo el 24 de enero de 1927 (cuatro años más tarde) envía una nueva invitación al gobierno de Suecia al Ministerio de Asuntos Exteriores, lo ratifica dos días después de recibido el escrito, 26 de enero de 1927 (en el documento de la delegación española se dan fechas erróneas de apertura de la exposición en Barcelona)

Participación de Suecia en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929

De los documentos se desprende que los funcionarios suecos fueron solidarios con la situación que se vivía a consecuencia de la dictadura, estuvieron siempre interesados por el desenlace de los acontecimientos y como portavoces del proyecto mediaron en las nuevas negociaciones con el “consejo de enlace”.
Relato un acontecimiento del cual informa el ministro de Suecia en España, Sr. Ivan Danielsson, al Ministro de Asuntos Exteriores de Suecia. (Escrito de Madrid 23 de enero de 1929). Extracto del documento, cito: “Con respecto a estos acontecimientos merece la pena relatar un penoso episodio, que es representativo de hasta qué grado el país se ve manejado en la época del general Primo de Rivera a través de otro gesto demostrativo de la dictadura.

Poco antes de la llegada del general a Barcelona, había surgido un conflicto salarial, una parte de los trabajadores de la exposición se declararon en huelga. En cuanto esto llegó a conocimiento del general, éste tomó sin perdida de tiempo la decisión de preparar una especie de ordenanza por la cual los trabajadores en huelga debían, sin perdida de tiempo, regresar al trabajo, en caso contrario un tren especial los transportaría hacia otra región del país. La queja de los trabajadores sería inmediatamente tomada como un caso en análisis neutral, pero ninguna huelga desobediente, en relación con los trabajos de la exposición, sería tolerada en regla general pasados dos días del lacónico, el Gobernador Civil de Barcelona, pudo constatar que el trabajo en el terreno de la exposición se llevaba a cabo de una forma totalmente normal”.

Los diplomáticos suecos no fueron nada simpatizantes de la dictadura emergente en aquellos momentos. Entre los suecos y catalanes se generó un buen entendimiento. Una vez clausurada la Exposición los diplomáticos suecos plantearon al gobierno de Suecia la donación del Pabellón y consigo la Torre. En Barcelona se volvía a vivir tiempos de impulsos intelectuales y cambio culturales llevado a cabo por parte del primer Ayuntamiento de Barcelona de la República.

Documentos Analizados debidamente, estudiado y concertado con los originales.

La Torre de Suecia de 1929
Escritor y periodista Lars Westman escribe. El valor artístico, histórico y arquitectónico de la Torre. Su arquitectura es un trozo muy importante de la historia de la arquitectura del siglo pasado. Junto con el pabellón alemán Mies van der Rohe la torre sueca es una muestra del inicio de la arquitectura moderna. La torre es como un puente entre el estilo clásico de los años 20 y lo que llego después. Esto ocurría precisamente con el rompimiento, entre aquel predominante clasicismo de la década de los 20 y las nuevas ideas de Le Corbusier y Bauhaus que intentaban entrar y que en Suecia se le llamaría Funkis (abreviatura en Sueco de funcionalismo). Peder Clason diseñó un simbólico faro AGA (AGA empresa multinacional Sueca) que casi parecía salida del modernismo ruso de aquel tiempo, “era un campanario disfrazado como torre de faro”. El movimiento Moderno, ha sido estudiado e interpretado exhaustivamente al tiempo que ha inspirado a varias generaciones de arquitectos. La Torre es totalmente desconocida en Barcelona. La Torre no es una cosa de ¡kitsch! Tras la clausura de la Exposición, la torre pasa a ser patrimonio de la ciudad de Barcelona oficialmente formalizado ante el comisario general de Suecia en cesión plenaria del Consejo Municipal el 5 de febrero de 1931, fue desmontada y trasladada a un solar donde el ejercito del Estado Español lo fue desmontando para quemar su madera en los inviernos. lars.westman@vi-tidningen.se

El Elemento Madera: fue el material utilizado.
Arquitecto y exdirector para España del Consejo Nórdico de la Madera (Nordic
Timber Council) José Luis Rubia.
La reconstrucción de la Torre tiene que ser fiel copia del proyecto original de la torre con madera. Siguiendo las recomendaciones del Museo de Arquitectura de Estocolmo. La reconstrucción de la torre propone ofrecer soluciones y referencias útiles a todos aquellos que creen que es posible hacer una arquitectura diferente, con materiales como la madera, Arquitectura ecológica.
Elaborado por la naturaleza. La madera es un material elaborado por la propia naturaleza. Por eso no contiene aditivos químicos y no admite sustancias dañinas. Por lo tanto, la madera, también para nosotros, los seres humanos, es un material agradable- y esto desde hace miles
de años, ya que su contenido sigue siendo el mismo desde siempre. La madera como material tiene posibilidades increíbles en la arquitectura y para la construcción, “High-tech” ya que es un material muy resistente y moldeable, la construcción en madera tiene una vida muy larga, en el norte de Europa hay casas de madera que tienen más de mil años.
En otro orden de cosas, el material ideal tiene que armonizar con nuestro juicio de valor referente a la forma y función de nuestro ambiente.
Si se nos ocurriese además la idea de decir que este material, ideal, tendría que contribuir al reposo de los seres humanos, seguramente se entendería como una extraña exigencia. Más extraño parecería aún, si pudiésemos que este material tuviese que purificar el aire que respiramos. No sólo tendría que estar acondicionado de manera que no cause emisiones nocivas para el medio ambiente, sino incluso además de tal forma que limpia el aire de tales substancias nocivas. José Luis Rubia. Tel.677021639 jlrubia@hotmail.com

Reflexión: Por Jairo Narváez Gestor Comunitario.Siguiendo un análisis histórico de los hechos es el Ayuntamiento quien tiene que pedir al estado español la restauración de la torre, pero ante el ciudadano es el Ayuntamiento quien tiene que restaurar lo que recibió en 1930 como símbolo de restauración histórica teniendo en cuenta que el donante ha mantenido y mantiene un papel destacado en la arena internacional y su compromiso por causas internacionales.
La deuda moral, o el simbolismo de reparación histórica, la deuda del estado español originado por una guerra lo dejó claro en nuestra reflexión, escrita en nuestra Petición Ciudadana. (Ver archivo octubre 2005) Pero que hay una deuda significativamente moral y “como símbolo de recuperación histórica” es el del Ayuntamiento al tratarse de un patrimonio de la Ciudad de Barcelona, el Ayuntamiento por intermedio de todos sus políticos tiene esta deuda moral para con sus ciudadanos, restaurar el patrimonio que fue y es memoria de la ciudad de Barcelona, cuando el patrimonio proviene de un estado amigo de derecho, solidario y receptivo a otras culturas. Un vigoroso país con un gran compromiso por causas internacionales, el interés Sueco por el resto del mundo se ha expresado en un compromiso internacional ya puesto en relevancia en las gestiones llevadas desde el día 31 de diciembre de 1923 cuando la delegación de España en Estocolmo invitaba a la exposición y el 16 de septiembre de 1930 con la frase de Albert Wingvist cuando se dirigía al ayuntamiento y le decía: “Conocedores de la loable labor cultural que realiza en beneficio de los escolares barceloneses la delegación municipal de cultura nos consideramos muy honrados si quisieran aceptar la oferta que le hacemos” o el compromiso con los problemas del tercer mundo y la participación en acciones por la paz en conflictos internacionales. Suecia ha actuado de manera enérgica y provocativa se la ha llamado “Conciencia del Mundo”: un epíteto que puede tomar connotaciones elogiosas o peyorativas. Personajes como Olof Palme (1927 – 1986), Anna Lindh (1957 – 2003) lucharon por estos principios. El premio dado en el salón del Cent del Ayuntamiento de Barcelona por la Asociación para las Naciones Unidas en España el 2004 premio de la paz que se le otorgó al Sr. Hans Blix, el exjefe de los inspectores de la ONU, Blix arremetió contra los “bastardos” del gobierno estadounidense que le calumniaron para menoscabar su labor. Hay que tener muy en cuenta estas buenas relaciones internacionales y fortalecerlas para las generaciones futuras, ya que en la arena política internacional Suecia ha defendido valores como la paz, la estabilidad y la humanidad, por lo que aquí estamos hablando no de un proyecto más sino de una identidad sueca – catalana o como dice Lars Westman la torre no es una cosa de ¡kitsch!. Es patrimonio de todos los barceloneses, es la memoria histórica, cultural y creemos que es tarea de todos recuperarla, reitero: Suecia tiene una historia que contar en la ciudad Condal.
En la Petición Ciudadana, planteamos la posibilidad de contactar con las empresas Suecas comprometidas socialmente, empresas que cooperaron en la exposición de 1929, deseosas de participar en la reconstrucción. Claro, siempre y cuando el Ayuntamiento, por razones de deuda moral no solo del estado español sino también la del Ayuntamiento, por tratarse de un patrimonio histórico donado en su momento por el estado Sueco, considere lo contrario las empresas colaborarían en la restauración.

Ruego sea estudiado esta posibilidad y que el centro gestor de la montaña de Montjuïc apruebe la reconstrucción de la Torre. Renacería la frase de Albert Wingvist. Y por qué no en memoria de Anna Lindh. Les dejo esta inquietud.

Recuperar la Torre de Suecia de 1929 en Montjuïc patrimonio arquitectónico e histórico sueco – catalán es tarea de todos “LABOR OMNIA VINCIT” el trabajo siempre vence.

Barcelona 20 de diciembre de 2005

Jairo Narváez
Gestor Comunitario
Coordinador de la Petición Ciudadana
Apartat de Correos 5507
08080 Barcelona

barcelona@jaironarvaez.com
http://swedentowerbarcelona.jaironarvaez.blogspot.com/
La Torre de Suecia en Barcelona de 1929 Montjuïc, ya esta prestando una utilidad didáctica por la Web, con el buscador http://www.google.com./ http://se.altavista.com/
http://se.yahoo.com/ la mayoría estudiantes en búsqueda de información sobre temas de la madera o Barcelona de 1929. Desde octubre hasta la fecha registradas 320 visitas de España y países Iberoamericanos.